lunes, 7 de marzo de 2016

Historia de una bufanda

Esta es la historia de la bufanda que más tiempo he tardado en hacer, la bufanda del zorrito

 

Había una vez una idea en mi cabeza... ¿os acordáis de las pieles que llevaban las mujeres hace tiempo en el cuello, que eran zorritos de verdad (esto no me gusta nada) que se enroscaban y la boca funcionaba como enganche? Pues aunque esta visión es bastante grotesca, en mi mente enseguida se transformó en algo divertidisimo cuando se me ocurrió hacer una versión de crochet.

Quería que fuera larga, muy larga... y ancha... y graciosa... el caso es que tardé muchísimo en conseguir el largo adecuado y en resolver cómo hacer la cola (que es uno de los extremos), la cabecita del zorro (que es el otro extremo) y las cuatro patitas negras que le cuelgan... creo que mereció mucho la pena y quería compartirla con vosotros.

Aquí ya estábamos casi terminando, faltaba esconder algunos hilillos...





















La terminé hace justo un año...
¿El resultado? ¡Parece que a ellos les encantó!



1 comentario:

  1. Me encanta como te ha quedado ¡y sin hacer daño a ningún zorro!

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